sábado, 26 de abril de 2014

Pompas Fúnebres del Q.•. H.•. José Stevenson Collante

Discurso pronunciado por el Gran Orador Protempore de la Muy Respetable Gran Logia del Norte de Colombia, Q.•. H.•. Álvaro Cañavera Zapata, 31º, en el ceremonial de pompas fúnebres del Q.•. H.•. José Stevenson Collante, 33º.


Distinguida cuñada Florinda Del Vecchio viuda de Stevenson, apreciados hijos de nuestro Querido Hermano Adlai, José Julio, Jorge Eliecer, Ana Maria, Augusto, Ramiro de Jesús, Mary Luz, Martha Luz, José Luís e Iván Enrique, amigos de la familia Stevenson.

Los que tienen ideas progresistas no poseen edad cronológica y nunca fallecen.

Hablar de la vida del Querido Hermano José Stevenson Collante, es deleitarse en la más excelsa enseñanza de un ejemplo de virtudes, personificada en la existencia del Hermano. Resumirlas en un compendio de palabras siempre quedará incompleto, ya que su loable carrera desborda en toda clase de logros, méritos y enseñanzas…

Nació en Remolino, Magdalena el 31 de diciembre de 1924, estudió la primaria en la escuela Urbana No.1 de su natal pueblo y dos años más de complementaria: en la mañana estudios clásicos y en la tarde sastrería, carpintería y zapatería; terminó becado el bachillerato en el Liceo Celedón de Santa Marta; posteriormente, se matriculó en la Facultad de Ingeniería Química del entonces Instituto de Tecnología del Atlántico, célula primaria de la hoy Universidad del Atlántico, que lo tituló.

Destacó su vida en el campo de la docencia, llegando a ser miembro de Consejos Directivos o Superiores, de Sala General, Consiliario, Presidente o Rector de dos Universidades de la ciudad de Barranquilla, autor y escritor de invaluables libros y ensayos.

Se inicia en los augustos misterios de la Masonería el 19 de febrero de 1964, a la mano del Querido Hermano Abel Parada Hernández (O.·. E.·.) en la Respetable y Centenaria Logia «El Siglo XIX No. 24-1», donde comienza su larga y ejemplar carrera masónica, destacándose en importantes cargos como Venerable Maestro de su Respetable Logia madre, jurisdiccionada a la Muy Respetable Gran Logia Nacional de Colombia con sede en Barranquilla, en cuatro ocasiones, y también en otra ocasión, en la Respetable Logia Amistad No.4, jurisdiccionada a la Muy Respetable Gran Logia del Norte de Colombia con Sede en esta ciudad; Gran Maestro en su momento de las Obediencias citadas, presidente de la Confederación Masónica Colombiana (C.·. M.·. C.·.).

Militante activo de nuestra Orden hasta sus últimos momentos, siempre dejó claro, su firme criterio de nuestros principios y filosofía, como lo cita en un aparte de uno de sus escritos:

La masonería no aspira al reposo ni al quietismo, aspira a la lucha, a una lucha en la que no se crucen las espadas sino las ideas, en la que no brilla el acero sino la inteligencia, en la que no se oiga el trueno del cañón sino la voz que llama a los hombres al diálogo, que los llama a pensar y a decir lo que piensan, que los llama a liberarse y no someterse a pasajeros ídolos; una voz que los llama a defender las ideas y los ideales de la Masonería como camino de libertad, una voz que nos llama a todos a erguirnos y no fincarnos.

Mereces Hermano querido, que te despidamos no con lágrimas de dolor sino de agradecimiento por tus valiosos aportes a nuestra sociedad, que hoy las tomamos, como marco de referencia de una incólume moral, los miembros de la Muy Respetable Gran Logia del Norte de Colombia con Sede en Barranquilla, de la cual, junto con otros Hermanos, fuiste fundador.

Permitidme Hermano declamarte este poema que nos invita a reflexionar en el crepúsculo de nuestra existencia:

Mis padres, mis hermanos, mis amigos
agotado el aceite que avivaba la llama de sus vidas
uno a uno han decidido cambiar de dimensión
y escuchando las voces del silencio definitivo
se adentraron en un ignoto paraíso perdido
comprendieron por fin
que morir es no solo dejar de existir
sino así mismo
comenzar a nacer para el recuerdo
desandando sereno
todo el tiempo vivido
en el breve lapso de un instante
de un último suspiro.

Muy Respetable Gran Maestro de la Gran Logia de la Eternidad, recibid a este Hermano que hoy se inca ante tu presencia, no requerís retejarlo, sus acciones en la tierra, después de habérsele corrido el velo de sus debilidades, se encuentran dignamente a plomo.

Hermanos de la Muy Respetable Gran Logia del Norte de Colombia, el Querido Hermano José Stevenson Collante ha cumplido con su deber, adiós Hermano querido, id y descansad en paz…

¡A discreción!.. ¡paso de vencedores!

Muchas gracias...